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El pasado 12 de noviembre se celebró la entrega de los premios de la Country Music Association (CMA, en adelante) ya en su edición 42. Este año los maestros de ceremonia del show -conocido como la noche más grande de la música country- han sido Brad Paisley y Carrie Underwood. No obstante fueron ayudados en dichas labores por Vince Gill, Julianne Hough, Heidi Newfield, Jake Owen, John Rich, Josh Turner, Jimmy Wayne y Lee Ann Womack. Cabe destacar así mismo que Shania Twain reapareció -desde su última aparición en la edición de 2005- para entregar el premio Entertainer of The Year. También hicieron presencia en el escenario Nicole Kidman, Hugh Jackman, Billy Ray, Miley Cyrus y Reese Witherspoon. Comenzamos por lo obvio y es señalar los ganadores en las diferentes categorías:

Mejor artista: Kenny Chesney
Mejor vocalista masculino: Brad Paisley
Mejor vocalista femenino: Carrie Underwood
Mejor grupo vocal: Rascal Flatts
Mejor duo del año: Sugarland
Mejor nuevo artista del año: Lady Antebellum
Álbum del año: Troubadour (George Strait)
Single del año: "I Saw God Today" (George Strait)
Canción del año: "Stay" (Jennifer Nettles)
Acontecimiento del año: "Gone Gone Gone (Done Moved On)" (Robert Plant & Alison Krauss)
Video del año: "Waitin' On A Woman" (Brad Paisley (feat. Andy Griffith)
Músico del año: Mac McAnally





Hagamos primero un poco de historia. La CMA se fundó en 1958 para promocionar la country music en todo el mundo así como defender los intereses de todos aquellos profesionales que de uno u otro modo forman parte de esta industria dsicográfica, fue la primera de esta naturaleza en el mundo. Originalmente estaba integrada por 233 miembros, en la actualidad superan los 6.000, distribuidos en más de 40 países.

Estos premios de gran prestigio son muy apreciados porque suponen el expreso reconocimiento implícito de sus propios compañeros de profesión a la labor desarrollada por artistas, compositores, músicos, productores etc tras un complejo proceso de votaciones dividido en tres etapas y que afecta a más de 5.000 profesionales. Para poder optar a cualquier categoría de premio es preciso haber realizado el disco, video etc dentro el periodo comprendido entre el 1 de julio del año precedente y el 30 de junio del año en curso. En una primera vuelta cada miembro de la CMA debe decidirse por aquel que a su juicio merezca el galardón en cada categoría. Se recuentan los votos y los primeros 20 clasificados (que hayan recibido al menos 10 votos)pasan a una segunda vuelta, donde cada miembro elige cinco nominados en cada apartado. Finalmente, en una tercera vuelta cada miembro sólo puede votar a un solo candidato de entre los declarados como finalistas -cinco por categoría- para determinar los ganadores finales. Todo el proceso está controlado por la prestigiosda firma Deloitte & Touche LLP que avala la limpieza y transparencia de todo el proceso.

Countryfied Soul hace un completo repaso a toda la historia de los premios
En lo que respecta a los premiados, sin duda George Strait brilló como la estrella de la noche. No es para menos porque tras los premios recibidos el pasado día 12 (mejor single y mejor álbum) se ha convertido en el artista más galardonado de la historia (no olvidéis que es co-productor junto a Tony Brown de su álbum por lo que ha sumado un total de cuatro premios) con un total de 22, superando de esta manera a Brooks And Dunn que dominaba la lista hasta ahora con 19 premios. Por su parte, Kenny Chesney obtuvo su cuarto premio al mejor artista del año igualando a Garth Brooks. Brad Paisley sumo dos premios: Mejor vocalista (por segunda vez) y mejor video musical (por cuarta vez) gracias al tema "Waitin' On A Woman". Además Carrie Underwood recibió su tercer galardón consecutivo como mejor vocalista femenina. El grupo Rascal Flatts también batió récords al obtener por sexta vez de manera consecutiva el premio a la mejor banda (lejos quedan aún los 9 galardones que en total atesoran The Statlers).

Quienes sintonizaron la emisora de TV ABC el pasado 12 de noviembre pensando en pasar una agradable velada escuchando su música favorita -aunque fuera en su modalidad más generalista- imagino que se sintieron enormemente decepcionados al final de la emisión. Sólo quería disfrutar con la música country...aunque os parezca un tanto exagerado, me sentí un tanto indignado y casi insultado de todo lo que fui testigo. Como todo amante de la country music tengo mis filias y mis fobias, me encanta el western swing, disfruto con el honky tonk o me identifico más con el sonido de la corriente new traditionalist. No obstante, ello no me impide reconocer o aceptar que este género musical es en realidad como una gran carpa donde pueden tener cabida, cobijo otras tendencias, otros gustos, otras preferencias, en definitiva otros modos de interpretar y de sentir la música country.

De hecho esa es la esencia, el espíritu, la historia de esta música. Un retorcido árbol con ramas que se entrecruzan, un crisol que ha ido recogiendo numerosas y muy distintas influencias. Ninguna de ellas -me gusten más o menos- aparecieron esa noche en el escenario del Sommet Center de Nashville. La "noche más grande" se ha convertido más en un acto de promoción de la industria discográfica que otra cosa. Lo sabía, en consecuencia esperaba un show que permitiese atraer al gran público, ofertando artistas y sonidos "políticamente correctos", generalistas que ayudase a compensar la trágica caída de ventas que se viene observando de un tiempo para acá. Aún así, albergaba esperanzas de que dicha oferta -aunque más generalista- permitiese descubrir al público en general aquello que le es propio, específico, lo que hace diferente a la música country del resto de estilos o géneros musicales. Nada más lejos de la realidad, después de ver la actuación de Kellie Pickler, Kid Rock, Lil Wayne, The Wailers e incluso The Eagles (por no seguir citando otras sonrojantes apariciones) he llegado a pensar si no me encontraba ante un hecho histórico, si asistía atónito como testigo de primera fila a la redefinición de la música country , al menos tal y como la recordaba yo hasta ese momento.
La gala de ayer expresó de manera nítida el intento que la industria discográfica pretende dar a la música country para que ocupe ese lugar aparentemente vacío dejado por la música pop, atenazada por un problema de identidad y subyugada por la influencia de la música hip-hop, dance y la cultura suburbana. Creo que es una estrategia equivocada, precisamente ha sido esa "estandarización" experimentada por la música pop, lo que la ha convertido en algo predecible, aburrida e irrelevante, lo que en definitiva explica su declive en los últimos 20 años. No caigamos en su mismo error. Esa noche escuché demasiadas canciones que sonaban igual, vi actuar a demasiados artistas que me aburrieron y me parecieron absolutamente irrelevantes desde el punto de vista artístico. ¿Eran sus pechos el único reclamo que pudo exhibir Kellie Pickler en el escenario? Resultaba irónico y casi vergonzante ver cantar a Jason Aldean "She's Country"...

Hasta la propia Miranda Lambert se contagió de tanta mediocridad para ofrecernos una actuación para olvidar. Paradójicamente fue Darius Rucker -que proviene del mundo del rock- quien nos ofreció una actuación más acorde: de pie, su voz y su guitarra renunciando a trucos de producción que sus compañeros si utilizaron.. algo desoladoramente revelador, porque reconozcamos que Darius hubiera pasado desapercibido en cualquier otra circunstancia, puesto que no ha sido capaz aún de mostranos ese espíritu country que, por otra parte, estoy seguro late en sus venas.



La industria discográfica debe reflejar la riqueza de nuestra música, su diversidad de influencias culturales, la diversidad de estilos, y por supuesto evolucionar, pero siempre manteniendo ciertas señas de identidad comunes y apoyarse en el verdadero talento y la calidad de sus artistas. De hecho esa riqueza de matices es su gran tesoro comercial, porque le permite llegar potencialmnete a un número muy grande de personas y porque permite compartir escenario a artistas muy diversos, desde Alan Jackson hasta Asleep At the Wheel, pasando por Alison Krauss o Kasey Chambers.
Countryfied Soul hace un completo repaso a toda la edición